Espíritu de la Doctrina Hahnemann

Publicado en Homeopatía

“En el organismo reina una fuerza fundamental inefable y todo poderosa ... todas las sensaciones nacen y todas las funciones vitales se realizan por medio del ser inmaterial que lo anima tanto en el estado de salud como en el de enfermedad”.


“La enfermedad es el resultado de modificaciones en la manera viviente en que el hombre siente y actúa, es decir un cambio dinámico, una clase de nueva existencia, cuya consecuencia debe ser traer un cambio en los principios constituyentes materiales del cuerpo”.


“Se ve sin dificultad que las alteraciones dinámicas del carácter vital de nuestro organismo, al cual damos el nombre de enfermedades, no pueden expresarse más que por una agregación de síntomas, y que sólo bajo esta forma es que pueden llegar a nuestro conocimiento”.


En Homeopatía la enfermedad es un desequilibrio de la fuerza vital; cada persona tiene un modo idiosincrásico de enfermar que se manifiesta por medio de síntomas y signos propios en cada individuo, ante la influencia exterior, dependiendo de las susceptibilidades y predisposiciones individuales. La suma de todos los síntomas idiosincrásicos constituye la constitución mórbida.
Este nuevo orden de manifestación de la vida en estado de enfermedad, se expresan en dos planos:

  • De la mente al cuerpo (síntomas mentales, generales y locales)
  • Del pasado al presente (síntomas históricos, intermedios y actuales)

Los síntomas históricos (de toda la vida) y mentales serán más jerárquicos que los locales actuales.
Todos los signos y síntomas tienen importancia, pero para ser una expresión de la constitución mórbida, éstos deben de tener tres cualidades:
    a)Intensidad (capacidad de causar sufrimiento)
    b)Historicidad (repetición histórica)
    c)Modelización (síntomas raros, extraños y aparecen de forma peculiar).

Hahnemann (padre de la homeopatía) escribe, en el parágrafo 104 del Organon, que una vez que se han recogido los síntomas que caracterizan el cuadro de la enfermedad se ha hecho el trabajo más difícil. Lo que queda por hacer —continúa— es estudiar este cuadro atentamente para oponerle un medicamento elegido homeopáticamente y curar al enfermo.


El objetivo de nuestro trabajo es la comparación de los síntomas del enfermo con los síntomas que corresponden en la Materia Médica a los diferentes medicamentos, para encontrar, entre todas las combinaciones sintomatológicas posibles, la que más se adecue a la que nos presenta el paciente.  Nuestro trabajo consistirá entonces en comparar las escasas esferas que corresponden a los síntomas del enfermo con la inmensa cantidad de pequeñas esferas que presenta la Materia Médica.

Tendremos así dos grupos o conjuntos: por un lado el montoncito que simboliza los síntomas de nuestro paciente, y por el otro el “Himalaya” de esferitas que corresponde a la totalidad sintomatológica de todas las patogenesias a las que han dado lugar todos los remedios de la Materia Médica.


Habrá un síntoma que ocupará el lugar de privilegio y será el primero de la fila y otro que será el último. Así elegiremos de cuatro a seis síntomas (los más jerarquicos) y pasaremos a hacer la repertorización.
Cumplidos esos pasos, habremos llegado al momento de comparar los remedios surgidos de la repertorización de los síntomas del paciente y elegir así el remedio adecuado que ponga en marcha la ley de curación:
Los 5 principios de la Ley de Curación son:
    a) De arriba hacia abajo;
    b) De dentro hacia afuera;
    c) De lo vital a lo menos vital;
    d) El retorno de las enfermedades, de los signos y de los síntomas en el orden inverso a su    manifestación histórica y
    e) La aparición de los síntomas y de los signos de dichas enfermedades en el mismo orden de su manifestación histórica, certifican el alto grado de unidad en todos los fenómenos y justifican los enunciados de la hipótesis.

 

Cuando la constitución mórbida no se manifiesta con nitidez — desarrollo defectivo de la psora — el remedio único ideal que llamaremos el simillimum constitucional se hallará luego de un tratamiento parcialmente exitoso con medicamentos similares.
(Texto extraído del libro.-Aproximación al Método Practico y Preciso de la HOMEOPATÍA PURA)
Doctor Marcelo E. Cadegabe